Relato corto de Octavi Franch: Antojo de moribunda
Adrián buscaba setas a primera hora del día, como cada fin de semana. Ese sábado, sin embargo, era muy especial. Deseaba llenar el cesto de los mejores ejemplares que pudiera encontrar ya que, al mediodía, almorzaría con Lidia, su prometida, en casa de sus inminentes suegros. Después de los postres, anunciarían su compromiso y mostrarían los anillos que sellarían su vínculo de amor, eterno.