Literatura, el arte de saber escuchar

Me ha pasado en no pocas ocasiones que algún conocido me aborda por la calle o que alguien me telefonea para tratar determinado asunto, y ni siquiera tengo la oportunidad de intervenir en lo que a priori iba a ser un diálogo. Y también en no pocas ocasiones, como acto de desobediencia civil pacífica, me he limitado a escuchar mudo, a hacer de pantalla cautiva, esperando el momento de que el monólogo llegara a su fin. (Para qué perder el tiempo hablando con alguien que no quiere escucharte).

En otros casos, sin embargo, he sentido prioritario decir algo más o menos relevante (por ejemplo, durante una conversación telefónica con un cliente), y para ello he tenido que abandonar la doctrina Gandhi y abrirme a machetazos por la selva de la incomunicación e interrumpir a mi “interlocutor” para decir algo, disfrutando así –parafraseo a Warhol– de mis quince segundos –que no minutos– de gloria.

Creo que estos tics por lo general revelan afán de protagonismo o voluntad consciente de marcar el territorio, pero también creo que a veces se deben a que la persona en cuestión está nerviosa –o es nerviosa– y trata de combatir esos nervios con su incontinencia verbal.

Este tipo de comportamiento invasivo siempre me ha llamado la atención, más aún cuando viene de la mano de alguien que es escritor, o que se dice escritor. Yo al menos entiendo al escritor no como el personaje principal de la película, ese o esa sobre el que recae el peso de la historia, que lleva la voz cantante, sino alguien a la sombra que, agazapado y esquivo, nos cuenta otra historia alternativa, la que se desarrolla entre bambalinas, la que no está a la vista de todos y que sin su participación nunca llegaríamos a conocer. Alguien, en definitiva, que en la mayoría de las ocasiones gana más por lo que escucha (y observa en silencio) que por lo que habla.

Porque hablar sin desmayo es, a fin de cuentas, una forma como otra cualquiera de vaciarse, mientras que escuchar es el mejor modo de llenarse. Y si un escritor no tiene la suficiente humildad, paciencia, capacidad (llamadlo como queráis) de llenarse del prójimo, ¿realmente podrá escribir con soltura sobre la condición humana?

Barrunto que no.


Francisco Rodríguez Criado, escritor, corrector de estilo, profesor de talleres literarios y creador del blog Narrativa Breve. Ha publicado novelas, libros de relatos, obras de teatro y ensayos novelados. Sus minificciones han sido incluidas en algunas de las mejores antologías de relatos y microrrelatos españolas: El cuarto género narrativo. Antología del microrrelato español (1906-2011). Ed. Irene Andrés-Suárez (Cátedra, Madrid, 2012),Velas al viento. Ed. Fernando Valls (Los cuadernos del vigía, Granada, 2010), La quinta dimensión (Universidad de Extremadura, Mérida, 2009), Soplando vidrio y otros estudios sobre el microrrelato español. Ed. Fernando Valls (Páginas de Espuma, Madrid, 2008), Histerias breves (El problema de Yorick, Albacete, 2006), Relatos relámpago (ERE, Mérida, 2006), etcétera. Es autor de El Diario Down, donde narra en primera persona sus experiencias como padre de un bebé con el Síndrome de Down. Los zapatos de Knut Hamsun (De la Luna Libros, 2018) y Hombres, hombrinos, macacos y macaquinos (2020) son sus últimos libro de relatos.  


Otros artículos sobre el oficio de escribir

Escritores que no leen

Curso de novela paso a paso

Artículos relacionados

Plumas estilográficas | Bolígrafos | Estilógrafos | Diccionarios | Libros | Moleskine | Cuadernos | Montblanc

Suscríbete para recibir las novedades una vez por semana

(Nota: narrativabreve.com participa en el programa de afiliados de Amazon, y como tal se lleva una pequeña comisión por cada compra que el cliente haga en Amazon después de entrar por alguno de nuestros enlaces).

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

ESCRIBIR Y CORREGIR participa en el programa de afiliados de Amazon, y como tal se lleva una pequeña comisión por cada compra que el cliente haga en Amazon después de entrar por alguno de nuestros enlaces.