La escritura con plumas de ave

Antes del bolígrafo fue la pluma estilográfica, y antes de la estilográfica fue la pluma de ave. El caso era escribir, mantener y compartir información, algo a lo que el ser humano se ha entregado en los últimos 5.000 años.

¿Pero por qué escribir con plumas de aves?

La respuesta es sencilla: las aves grandes tienen plumas fuertes, resistentes. Una vez han sido limpiadas, recuerdan a las cañas con las que los antiguos egipcios escribían en el pasado. El cálamo, recordemos, era un instrumento hecho con caña hueca cuyo extremo se cortaba de forma oblicua, y se parecía en cierta manera a las plumas de las aves.

Con las aves sucedió algo parecido a lo que antaño hicieran con el cálamo: comenzaron a sacarle punta para poder escribir con ellas. La pluma de ave formaba un matrimonio perfecto con el pergamino. Era más suave, dejaba menos manchas sobre la hoja y era más flexible a la hora de sacarle punta, lo cual favorecía trazos de diversos tamaños.

Pero antes de que la pluma de ave se convirtiera en un instrumento de escritura de primer orden debió de pasar cierto tiempo, pues las novedades siempre tienen sus detractores,  en este caso la tradición o los propios escribanos, que estaban acostumbrados a escribir con cálamo. Pero la indudable utilidad de la pluma se hizo evidente y a partir de los siglos VII y VIII comenzó su esplendor.

Las aves más solicitadas para estos menesteres eran las ocas, los pavos, los cisnes, las grullas, las águilas… En realidad, cualquier ave a partir de cierto tamaño servía para aportar su granito de arena a la historia de la escritura, siempre y cuando sus plumas fueran resistentes. Por norma general se cogían plumas de sus alas remeras (las más fuertes), y las que estaban cerca de la punta del ala derecha.

Estas plumas estaban recubiertas de una membrana de grasa, lo cual suponía un inconveniente, pues esta grasa no solo disminuía la ergonomía (valga la palabra moderna), sino que además frenaba en ocasiones el paso de la tinta.

Los holandeses descubrieron que el problema se aliviaba enterrando las plumas en arena, donde alcanzaban a altas temperaturas. Cuando la sacaban, la membrana exterior estaba seca y la interna era fácil de extraer.

El negocio de las plumas de ave

A partir del siglo XV, la escritura giraba en torno al papel –ya bien implantado– y las plumas de ave. La escritura ya no era cosa de unos pocos: prácticamente cualquiera -que supiera hacerlo- podía escribir. Ante tanta demanda, la oferta se disparó, y el papel –ya a precios asequibles– y la pluma se convirtieron en un matrimonio de escritura casi perfecto. Y a partir de la Revolución Industrial  los granjeros dieron prioridad al negocio de las ocas, cuyas plumas llegaban a países como Rusia, Polonia, Alemania, Holanda, etcétera. 

Ya en el siglo XIX el negocio de las plumas de ave era descomunal, y la Francia Ilustrada, sin ir más lejos, importaba millones de estas plumas. Algunos documentos importantes como la Constitución de Estados Unidos fueron firmados con plumas de ave. 

Canson 200807215 - Bloc de dibujo, A4, 21 x 29.7 cm
Canson - Productos de oficina
9,98 EUR

Se habían dado grandes pasos en los últimos siglos, pero las plumas de ave no eran la solución perfecta. El papel, hecho con pulpa de madera, dañaba la punta de las plumas fuente. Muchos artesanos se pusieron a investigar para conseguir mejorar o sustituir la pluma de ave por otro artículo más potente: el metal. La pluma con punta de metal fue inventada en la década de 1820. Y más tarde llegarían otras mejoras.  

Pero no nos anticipemos: por ahora el objetivo de este post era hablar de las plumas de ave para escribir. Tiempo habrá para seguir reflejando las mejoras que se dieron en el campo de la escritura. 🙂

RebajasBestseller No. 1
Parker IM -Pluma estilográfica lacada en negro con adorno cromado, plumín...
Newell Rubbermaid - Productos de oficina
45,38 EUR - 5,46 EUR 39,92 EUR
Bestseller No. 4

 

 

Artículos relacionados

Última actualización el 2019-03-16 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.