¿Debe el corrector de estilo contrastar los datos del manuscrito?

Muchos se habrán preguntando en alguna ocasión si es tarea del corrector de estilo verificar que todos los datos recogidos en el manuscrito son correctos. Es una pregunta pertinente y de cierta importancia, y dejarla sin respuesta podría suponer un conflicto profesional entre el autor y el corrector.

Cuando hablo de “datos”, ¿a qué me refiero exactamente? Leamos la siguiente frase y lo entenderemos mejor:

“Julio César fue asesinado en los idus del año 45 a. C”.

Aquí el corrector podría inhibirse de corregir nada, pues estamos ante una frase gramaticalmente correcta. Sin embargo, hay un error: Julio César no fue asesinado en el año 45 a. C. sino un año después (en el 44 a. C.).

Insisto: ¿es tarea del corrector revisar y enmendar ese tipo de errores? ¿Debe estar pendiente de todos los datos que encuentre en el texto y corregirlos si son incorrectos?

Yo diría: depende. Es algo que convendría tratar a la hora de hacer el presupuesto. Si yo me topara con dicha frase, la corregiría sin necesidad de un acuerdo previo. Hay ciertos datos que retengo de memoria. Sé, por ejemplo, en qué año murió Julio César; de igual manera sé quién ganó el Mundial de Fútbol de 1986 (Argentina) o cuántos españoles han ganado el Premio Nobel de literatura (seis si contamos a Vargas Llosa, que tiene doble nacionalidad). Sé también que Juan Pablo II falleció en 2005, que Paul Newman ganó un Óscar a su trayectoria profesional en 1985 y otro al mejor actor un año después por la película El color del dinero.  Sé que la guerra civil española comenzó en 1936 y que Hitler se suicidó junto a Eva Braun en su búnker, en Berlín, el 30 de abril de 1945.

No necesito consultar estos datos, pues los tengo retenidos en mi mente. Ahora bien, ignoro en qué año protagonizó Hedy Lamarr el que se considera el primer desnudo del cine, no recuerdo –pese a que lo he leído en más de una ocasión– cuándo se constituyó el Premio Nobel de la Paz y por supuesto desconozco por completo cuáles son los compuestos químicos del carbono.

Entonces, si no estoy al tanto de ciertos datos, ¿cómo podría corregirlos en caso de error? Obviamente, confrontando las fuentes disponibles (en Internet, en libros…).

Y como todo esto lleva su tiempo (imaginad un ensayo histórico o científico lleno de cifras, fechas, nombres, cargos, leyes…), habría que tenerlo en cuenta en el momento de presupuestar la corrección. Algunos autores optarán por un presupuesto más holgado para delegar esta tarea en el corrector, pero otros autores preferirán ahorrarse este servicio complementario.

Resumiendo: el corrector debe verificar los datos de un manuscrito si así lo recoge el presupuesto. (Ya lo dije en su momento: hablando se entiende la gente). En caso contrario, lo hará solamente cuando su memoria selectiva le alerte de un posible error.

Francisco Rodríguez Criado es escritor y corrector de estilo.

Artículos relacionados

Última actualización el 2019-03-16 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

2 comentarios en “¿Debe el corrector de estilo contrastar los datos del manuscrito?”

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.