Escribe con libertad

Escribe con libertad. Una obra literaria no es una boda

Cualquiera que haya escrito un diario sabe lo complicado que es llevar al papel a personas de carne y hueso, esas que tienen alguna relación contigo y que, por tanto, puede echarte en cara no verse favorecidos en tus escritos. Intentar contemporizar con ellos, ganarte su agradecimiento por incluirses en tu obra literaria (en vez de su reprimenda), suele ayudar a mantener a flote las relaciones sociales, personales, familiares… muchas veces a costa de hacer naufragar la literatura.

Escribir

Desde que comencé a redactar artículos para este diario, en diciembre de 2015, nunca he faltado a mi cita semanal. No falté siquiera cuatro meses después, cuando comencé a recibir un tratamiento contra el cáncer. No me detuvo la quimioterapia, ni los días de depresión, ni el agotamiento. Tampoco falté a mi cita cuando el nervio ciático me postró en cama.

El rey de las moscas

El rey de las moscas

En mi calle hay un bar minúsculo y desastrado (lo que viene llamándose “un barucho”) que cierra tarde cada noche. El lugar, atendido siempre por camareras jóvenes, atrae a una nutrida fauna noctámbula –por lo general varones– que viene a tomarse la penúltima copa.

La biblioteca de los libros rechazados

El síndrome del folio en blanco, la precariedad laboral y el anhelo por ganarse el favor de los críticos influyentes son algunos de los elementos con los que se suele retratar el mundo de los escritores en la gran pantalla, cuando no en los propios libros. Podríamos añadir también, cómo no, el caso de los … Leer más

Narcoterrorismo

Narcoterrorismo

El modus operandi de Pablo Escobar y de los terroristas vascos es similar: cierto toque de populismo, otro tanto de mesianismo y mucho de violencia intimidatoria. Escobar, que quiso ser político –consiguió ser elegido suplente al senado por el movimiento Alternativa Liberal– prometía al pueblo trabajo, dignidad y justicia mientras inundaba las calles de asesinatos y de droga.

seres de papel

Seres de papel

Hace poco leí Un señor de Washington, un libro en el que su autor, Pedro Menchén, narra sus viajes por España en compañía de su amigo el traductor David Allan White, un tipo descomplicado que pasaba menos tiempo mirando los lugares de interés que visitaban que consultando los mapas y callejeros donde aparecían dichos lugares. Al parecer le resultaba más sugestivo el monumento sobre el papel –es decir, narrado– que en vivo…

Leer más

La literatura inacabada de Kafka

la literatura inacabada de Kafka
Escritor checo Franz Kafka

Franz Kafka (1883-1924) fue un escritor tan extraño, tan peculiar, tan outsider si se me permite, nos ofreció un universo entonces tan inédito, que la sensación de inacabado que a veces percibimos en sus libros (a mí me ocurre frecuentemente con sus relatos cortos) es más que disculpable. Uno de esos libros inacabados es El castillo. No escribo inacabado porque a mí me lo parezca, sino porque efectivamente Kafka no tuvo tiempo, oportunidad o ganas de ponerle fin a dicha obra.

Leer más

Camisetas del Real Madrid, ayer y hoy

camisetas del Real MadridCuando yo tenía cuatro años, una de las personas que más me ha querido nunca –murió el año pasado y no hay día en que no piense en él– me vistió con la equipación del Real Madrid (camiseta, pantalones cortos y botas) antes del partido que iba a disputar el equipo que él entrenaba. Por ahí ronda esa fotografía, testimonio de una infancia irrecuperable, feliz y blanca.

Desde entonces no he vuelto a ponerme ninguna prenda que me identifique con mi equipo de fútbol. Soy un aficionado discreto que disfruta mucho los partidos, en el campo o en el mullido sofá del salón, casi siempre en silencio, ajeno a las estridencias. Se entenderá, pues, que no haya sentido nunca la tentación de vestir una prenda de forofos.

Leer más