Vídeo de corrección de estilo: Errores habituales en la prensa

 

Vídeo de corrección de estiloUno de los errores más habituales entre quienes escribimos –muchas veces con prisas– es la omisión de palabras. Y a veces no es fácil detectar que nos hemos “comido” una palabra, pues al leer la frase de turno lo hacemos como si estuviera completa, sin fisuras. Es decir: leemos también la palabra que hemos omitido.

Podemos escribir “Me dijo Miguel que había perdido llaves” y leer “Me dijo Miguel que había perdido las llaves”. El cerebro, en un mecanismo de corrección voluntarista, inserta la palabra ausente, en este caso el artículo “las”.

Los periódicos no están libres de este tipo de omisiones. Ayer mismo encontré varias erratas de este tipo en una noticia publicada en un conocido periódico digital.

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redundancias

Las redundancias. ¿Qué son, por qué se escriben y cómo combatirlas?

Las redundancias son, por decirlo sin rodeos, una de las mejores fórmulas –junto con las faltas de ortografía y la mala puntuación, entre otras– de acabar con la paciencia del lector.

No parece que nadie aprecie demasiado a esos narradores compulsivos con los que coincidimos tan a menudo en el autobús, el avión o en un vagón del tren, esos que te secuestran con su charla repetitiva y caótica y te exigen atenta escucha y una exquisita educación (para no mandarlos al carajo, que está feo). Y, sin embargo, muchas de las personas que rehúyen de esos monólogos cansinos caen ellas mismas, cuando redactan un texto, en el vicio de las redundancias. ¿Por qué lo hacen? En la mayoría de los casos, porque ni siquiera son conscientes de ello.

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Ortografía de la lengua española, siete años después

Ortografía de la lengua españolaLa lengua es un ser vivo. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que, como si de una persona se tratara, está sujeta a mutaciones, modificaciones, a cambios en su forma de pensar y de comportarse. La lengua española es actualizada de manera natural por los hablantes y de manera analítica por la RAE (Real Academia Española, y no Academia de la Lengua Española, como dicen algunos), que “limpia, fija y da esplendor”. O eso dice la Academia en pomposo verso octosílabo.

Así pues, cuando hablemos de la lengua –o de las lenguas, pues al fin y al cabo todas están sujetas a revisiones–, es muy frecuente que hablemos del ANTES y del DESPUÉS. Es decir, de normas y de contranormas.

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Corrector de estilo, contrastar datos

¿Debe el corrector de estilo contrastar los datos del manuscrito?

Muchos se habrán preguntando en alguna ocasión si es tarea del corrector de estilo verificar que todos los datos recogidos en el manuscrito son correctos. Es una pregunta pertinente y de cierta importancia, y dejarla sin respuesta podría suponer un conflicto profesional entre el autor y el corrector.

Cuando hablo de “datos”, ¿a qué me refiero exactamente? Leamos la siguiente frase y lo entenderemos mejor:

“Julio César fue asesinado en los idus del año 45 a. C”.

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