Los niños del Borgo Vecchio (Giosuè Calaciura)

Nuestro colaborador el escritor Isidro Rincón nos ofrece una reseña de una novela que tiene muy buena pinta, publicada por la editorial Periférica: Los niños del Borgo Vecchio, del italiano Giosuè Calaciura .

Los niños del Borgo Vecchio, de Giosuè Calaciura (Reseña de José Sánchez Rincón)

Giosuè Calaciura (Palermo, 1960) nos ofrece en esta novela un relato que se podría ubicar dentro del realismo mágico. Lo primero que llama la atención en esta historia son las calles estrechas llenas de vida y bullicio del barrio del Borgo Vecchio, en una sociedad marcada por la violencia donde los padres son una especie de justicieros que vierten sus frustraciones y sinsabores sobre la inocencia de los niños.

Los personajes principales son un canto a la amistad. Totó, el ratero, que guarda una pistola en el calcetín envidiada por los más pequeños y que, en realidad, es de juguete y no dispara. Cristofaro, a quien su padre alcohólico le da una paliza todos los días llevándolo casi hasta la muerte. Mimmo, su entrañable amigo, enamorado de Celeste, la hija de Carmela, la prostituta, una mujer con un gran corazón. Todos ellos conforman una hermandad en lucha contra el despotismo de una existencia asfixiante y corrosiva.

Calaciura pertenece a esa tradición de excelentes contadores de historias sicilianos (Bufalino, Sciascia, Lampedusa). Él utiliza un lenguaje preciso para describirnos el ambiente de la ciudad de Palermo y sus personajes, pero, cuando la narración lo requiere, se vuelve onírico y poético para mostrarnos cómo la violencia es redimida por la ternura. Con gran economía de medios, el autor nos habla de la sociedad, de lo que ocurre en las calles y en las familias, hasta que, como un malabarista del lenguaje, hace aparecer la emoción tras la desventura de los personajes. Celebremos a Calaciura y esta pequeña obra en extensión pero grande en su contenido.

Así comienza el libro:

“Se llamaba Doménico, pero no lo sabía. Siempre lo habían llamado Mimmo. Nació un primer domingo de septiembre y salió de su madre en un parto de nalgas. Caía una sutil llovizna que lo empapaba todo, y flotaba una neblina con aroma a bosque nunca vista en aquel lugar. La niebla habitual se quedaba a sotavento y tenía la densa consistencia de las humaredas de las rosticerías a pie de calle que el viento que soplaba del mar arrastraba en danzarines remolinos, llevando el olor de la carne al interior de las casas de los que nunca comían carne. Aquello los alegraba y los atormentaba al mismo tiempo. En cambio, el día que nació Mimmo la niebla tenía una apariencia de cuento. Así se lo había contado su madre.”

José Sánchez Rincón

Contacta

Si quieres contactar con los responsables de Señor Breve, por favor, rellena este formulario. Muchas gracias Artículos relacionadosLa vida secreta de Walter Mitty, un relato…
Leer más

Artículos relacionados

Última actualización el 2020-05-05 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.